🌸👑 EL PRÍNCIPE QUE LA LLAMÓ CAMPESINA IGNORANTE — PARTE 2

🌸👑 EL PRÍNCIPE QUE LA LLAMÓ CAMPESINA IGNORANTE — PARTE 2

🌸👑 EL PRÍNCIPE QUE LA LLAMÓ CAMPESINA IGNORANTE — PARTE 3

La verdad que Mi-Ryeon escondió durante años está a punto de salir a la luz.


El príncipe Yun Seo-Jun no podía apartar la mirada de Han Mi-Ryeon.

La misma mujer a la que había llamado campesina ignorante ahora estaba frente a él sosteniendo un documento que pertenecía a los archivos secretos de su familia.

Y lo peor no era eso.

Era lo que acababa de decir.

—Pregúntele a su propia madre.

El rostro del príncipe se endureció.

—Repite lo que acabas de decir.

Mi-Ryeon respiró lentamente.

—Que le pregunte a su madre.

—No vuelvas a mencionar a mi madre.

—Entonces no me pregunte cosas cuya respuesta no quiere escuchar.

Seo-Jun dio un paso hacia ella.

—¿Tú sabes quién soy?

Mi-Ryeon levantó una ceja.

—Claro que sé quién es.

—Entonces deberías tener cuidado con la forma en que me hablas.

—¿Y usted debería tener cuidado con las personas a las que llama ignorantes?

El príncipe se quedó callado.

Mi-Ryeon sostuvo su mirada.

—Porque algunas personas saben mucho más de lo que aparentan.

📜 El documento prohibido

Seo-Jun miró el pergamino.

—Dámelo.

—No.

—Es una orden.

—Ya me quedó claro que le gusta dar órdenes.

—¡Mi-Ryeon!

Ella no se movió.

—Si quiere saber la verdad, primero tiene que escucharme.

El príncipe respiró profundamente y bajó la voz.

—Habla.

Mi-Ryeon abrió el documento.

—Este escrito habla de una noche ocurrida hace quince años.

Seo-Jun frunció el ceño.

—La noche en que desaparecieron varios hombres que trabajaban para mi padre…

—Sí.

—Todos dijeron que habían abandonado el palacio.

—Eso fue lo que hicieron creer.

El príncipe la observó con atención.

—¿Qué estás diciendo?

Mi-Ryeon señaló una pequeña anotación en la parte inferior del documento.

—Que ellos nunca abandonaron el palacio.

Seo-Jun tomó el documento.

Sus ojos recorrieron las palabras.

De pronto, se quedó inmóvil.

—Esta letra…

Mi-Ryeon no dijo nada.

—Yo conozco esta letra.

—Lo sé.

El príncipe levantó lentamente la mirada.

—Es de mi madre.

—Sí.

Seo-Jun negó con la cabeza.

—No puede ser.

—¿Por qué?

—Porque mi madre estaba fuera del palacio aquella noche.

Mi-Ryeon respondió tranquilamente:

—Eso es lo que usted cree.

👑 La mujer que todos creían inocente

El príncipe comenzó a caminar de un lado a otro.

—¿Quién te dio esto?

—No puedo decirlo.

—¿Por qué?

—Porque está muerto.

Seo-Jun se detuvo.

—¿Qué?

—El hombre que me entregó este documento murió hace tres meses.

—¿Cómo?

Mi-Ryeon bajó la mirada.

—Lo encontraron en una aldea al norte.

—¿Quién lo mató?

—No lo sé.

—¿Y tú por qué tienes esto?

Mi-Ryeon apretó el documento.

—Porque él sabía que alguien estaba buscando a las personas que conocían la verdad.

—¿Y por eso llegaste al palacio?

Ella guardó silencio.

Seo-Jun entendió.

—No llegaste aquí por casualidad.

—No.

—¿Viniste por este documento?

—En parte.

—¿Entonces por qué fingiste no saber leer?

Mi-Ryeon lo miró directamente.

—Porque quería saber quién me trataría como una persona y quién me trataría como basura.

El príncipe quedó en silencio.

Ella continuó:

—Y usted fue el primero en demostrarme exactamente quién era.

Seo-Jun bajó la mirada.

Por primera vez, parecía avergonzado.

—Yo…

—No se preocupe.

—¿Qué?

—Ya estoy acostumbrada.

—No debería estarlo.

Mi-Ryeon se sorprendió.

El príncipe la miró seriamente.

—Me equivoqué contigo.

Ella respondió:

—Eso ya lo sabía.

—¿Siempre tienes que tener la última palabra?

Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Mi-Ryeon.

—Casi siempre.

🌑 Una presencia en la oscuridad

De repente, ambos escucharon un ruido detrás de la ventana.

Seo-Jun se giró rápidamente.

—¿Escuchaste eso?

Mi-Ryeon asintió.

—Sí.

El príncipe caminó hacia la ventana.

La abrió.

No había nadie.

Pero en el suelo había algo.

Un pequeño broche de metal.

Seo-Jun lo recogió.

Mi-Ryeon palideció.

—¿Qué pasa?

Ella señaló el broche.

—Ese símbolo…

—¿Lo conoces?

—Sí.

—¿De dónde?

Mi-Ryeon tardó unos segundos en contestar.

—Lo llevaba el hombre que me enseñó a leer.

Seo-Jun la miró sorprendido.

—Pensé que habías dicho que no podías decir quién te enseñó.

—No dije que no supiera quién era.

—Entonces dime su nombre.

Mi-Ryeon se acercó lentamente.

—Su nombre era Han Gyeom.

El príncipe se quedó completamente quieto.

—Eso es imposible.

—¿Por qué?

—Porque Han Gyeom era uno de los hombres que desaparecieron aquella noche.

Mi-Ryeon abrió los ojos.

—Entonces…

—Entonces alguien mintió durante quince años.

⚔️ El secreto que nadie debía descubrir

Antes de que pudieran continuar, escucharon pasos acercándose por el corredor.

Seo-Jun sacó su espada.

—Quédate detrás de mí.

Mi-Ryeon negó con la cabeza.

—No.

—Por una vez, haz lo que te digo.

—No soy una niña.

—Y no eres una guerrera.

Mi-Ryeon lo miró.

—¿Está seguro?

El príncipe apenas tuvo tiempo de responder.

Las puertas comenzaron a abrirse.

Una figura apareció al otro lado.

Mi-Ryeon dio un paso atrás.

Seo-Jun levantó su espada.

Pero entonces la persona habló.

—Alteza…

Era una mujer.

Una de las sirvientas más antiguas del palacio.

—¿Qué haces aquí a estas horas? —preguntó Seo-Jun.

La mujer miró a Mi-Ryeon.

Luego miró el documento.

Su expresión cambió completamente.

—Usted no debería tener eso.

Mi-Ryeon apretó el documento contra su pecho.

—¿Por qué?

La sirvienta bajó la voz.

—Porque si la reina descubre que ese documento sigue existiendo…

Se detuvo.

Seo-Jun preguntó:

—¿Qué hará mi madre?

La mujer lo miró con miedo.

—Mandará matar a cualquiera que conozca su contenido.

El príncipe quedó en shock.

Mi-Ryeon miró hacia la puerta.

—Tenemos que irnos.

—¿A dónde?

Ella respondió:

—Al lugar donde empezó todo.

—¿Dónde?

Mi-Ryeon miró al príncipe.

—A la casa donde desapareció su padre.

Seo-Jun frunció el ceño.

—Esa casa fue destruida hace quince años.

Mi-Ryeon negó lentamente con la cabeza.

—No toda.

El príncipe se quedó mirándola.

—¿Qué quieres decir?

Ella escondió el documento dentro de su ropa.

—Hay una habitación que nadie encontró.

—¿Y cómo sabes eso?

Mi-Ryeon se acercó a él.

—Porque yo nací allí.

Seo-Jun abrió los ojos.

—¿Tú?

Mi-Ryeon sostuvo su mirada.

—Y hay algo más que todavía no le he contado.

—¿Qué?

Ella respiró profundamente.

—El hombre que usted cree que desapareció hace quince años…

Hizo una pausa.

—…era mi padre.

🔥 CONTINUARÁ…

La verdadera identidad de Mi-Ryeon apenas comienza a salir a la luz.