🥀 SU MADRE FUE HU
MILLADA DELANTE DE TODOS
Parte 3 — La grabación que podía destruirlo todo
El restaurante quedó completamente en silencio.
Yun Dae-Ho permanecía junto a la entrada, mirando fijamente a Seo-Yeon. Ya no tenía la expresión tranquila del empresario que estaba acostumbrado a controlar cada situación.
Frente a él estaba una adolescente sosteniendo un teléfono.
Y en ese teléfono estaba su propia voz.
—Te dije que apagues ese teléfono —repitió Dae-Ho, acercándose.
Seo-Yeon no retrocedió.
—¿Por qué?
Dae-Ho apretó la mandíbula.
—Porque estás entrando en asuntos que no te corresponden.
—¿No me corresponden? —respondió Seo-Yeon—. Mi madre trabaja aquí.
Mi-Sook se acercó rápidamente a su hija.
—Seo-Yeon, por favor. Vámonos.
—No, mamá.
La joven tomó suavemente la mano de su madre.
—Ayer te hicieron sentir que tenías que agachar la cabeza para conservar tu trabajo.
Mi-Sook bajó los ojos.
—Hija…
—Hoy no voy a permitir que vuelvan a hacerlo.
La verdad comienza a salir
Hye-Rin observaba a su padre sin entender qué estaba pasando.
—Papá… ¿qué significa lo que acaba de reproducir?
Dae-Ho se giró hacia ella.
—No significa nada. Esa grabación puede estar editada.
Seo-Yeon levantó una ceja.
—Entonces escucha el resto.
Pulsó nuevamente la pantalla.
La voz de Dae-Ho volvió a escucharse.
—Si algún empleado reclama por las horas extras, dile que fue un error administrativo. Si insiste, podemos reemplazarlo.
Mi-Sook llevó una mano a su boca.
Varios empleados se miraron entre ellos.
Hye-Rin comenzó a mirar a su padre con una expresión diferente.
—¿Eso lo dijiste tú?
Dae-Ho guardó silencio.
—¡Papá!
Él respondió con dureza:
—No sabes cómo funcionan los negocios.
Seo-Yeon respondió inmediatamente:
—Entonces explícaselo a todos.
Dae-Ho miró alrededor.
Por primera vez, varios trabajadores no apartaron la mirada.
El verdadero secreto
Hye-Rin se acercó a Seo-Yeon.
—¿Quién te dio esa grabación?
Seo-Yeon permaneció callada durante unos segundos.
—No puedo decirlo todavía.
—¿Por qué?
—Porque esa persona todavía trabaja para tu padre.
Hye-Rin abrió los ojos.
—¿Qué?
Dae-Ho reaccionó inmediatamente.
—¡Eso es mentira!
Seo-Yeon miró a su madre.
Después miró a los empleados.
Finalmente, volvió los ojos hacia Dae-Ho.
—No es una mentira.
Sacó de su mochila un sobre cerrado.
Dae-Ho palideció.
Hye-Rin lo notó inmediatamente.
—Papá…
Seo-Yeon colocó el sobre sobre una mesa.
—La grabación demuestra lo que dijiste.
Hizo una pausa.
—Pero estos documentos demuestran cuánto dinero desapareció.
Nadie dijo una palabra.
Dae-Ho miró el sobre como si acabara de reconocer algo que llevaba mucho tiempo intentando esconder.
La decisión de Seo-Yeon
Mi-Sook tomó el brazo de su hija.
—Seo-Yeon, vámonos. Ya es suficiente.
Seo-Yeon negó lentamente con la cabeza.
—No, mamá.
—¿Por qué?
—Porque ayer tú lloraste pensando que perderías tu trabajo.
Seo-Yeon miró a Dae-Ho.
—Pero ahora el que debería tener miedo de perder algo es él.
Dae-Ho dio un paso hacia el sobre.
—No tienes idea de lo que estás haciendo.
Seo-Yeon respondió con calma:
—Sí tengo idea.
—¿Y qué piensas hacer con esos documentos?
Seo-Yeon tomó el sobre nuevamente.
—Lo que tú nunca pensaste que alguien tendría el valor de hacer.
Dae-Ho la observó fijamente.
—¿A quién se los vas a entregar?
Seo-Yeon sonrió ligeramente.
—Eso lo vas a descubrir mañana.
🥀🔥 CONTINUARÁ…
