La sirvienta que hizo llorar al príncipe
La puerta del aposento terminó de abrirse.
So-Yeon retrocedió lentamente mientras el príncipe se colocaba delante de ella para protegerla.
Tres hombres armados entraron en la habitación.
No llevaban los símbolos de la guardia real.
Sus rostros eran desconocidos, pero el príncipe los reconoció inmediatamente.
—¿Quién los envió?
El hombre que estaba al frente sonrió.
—El rey quiere que olvides lo que acabas de descubrir.
So-Yeon sintió que el corazón le golpeaba con fuerza.
Durante toda su vida había creído que sus padres habían muerto por una enfermedad.
Ahora comprendía que aquella mentira había sido cuidadosamente construida para ocultarle la verdad.
—¿Por qué mi familia tenía que morir?
El príncipe la miró con tristeza.
Sabía que había llegado el momento de contarle todo.
—Porque tu padre descubrió un secreto del reino.
So-Yeon quedó inmóvil.
—¿Qué secreto?
El príncipe sacó otro documento de la caja antigua.
Era una carta escrita muchos años atrás.
En ella aparecía la firma del rey.
So-Yeon tomó la carta con manos temblorosas.
Al leer las primeras líneas, sus ojos se llenaron de lágrimas.
—Mi padre intentó protegerme…
El príncipe se acercó lentamente.
—Y tu madre consiguió esconderte antes de que llegaran por ti.
So-Yeon levantó la mirada.
Entonces comprendió por qué había sido llevada al palacio tantos años después.
—¿El rey sabe que estoy viva?
El príncipe guardó silencio durante unos segundos.
—Lo sabe desde el día que llegaste al palacio.
So-Yeon dio un paso atrás.
Una lágrima recorrió su rostro.
—Entonces… ¿por qué me dejó entrar?
El príncipe la miró fijamente.
Su expresión cambió por completo.
—Porque nunca quiso matarte.
Una pausa.
Afuera, los pasos de más soldados comenzaron a escucharse por el corredor.
El príncipe tomó la mano de So-Yeon.
—Quería utilizarte para llegar hasta mí.
So-Yeon comprendió finalmente que el verdadero objetivo nunca había sido ella.
Era el príncipe.
el príncipe tomó una decisión que podía costarle la corona, su familia y su propia vida.
