👑 LA PRINCESA CELOSA HUMILLÓ A UNA CAMPESINA… PERO EL NOBLE LA DEFENDIÓ — PARTE 2″,

👑 LA PRINCESA CELOSA HUMILLÓ A UNA CAMPESINA… PERO EL NOBLE LA DEFENDIÓ — PARTE 2″,

 

👑 LA PRINCESA CELOSA HUMILLÓ A UNA CAMPESINA… PERO EL NOBLE LA DEFENDIÓ — PARTE 3

La princesa descubrió que la campesina no era quien todos creían…
y lo que estaba a punto de descubrir podía cambiar para siempre la relación entre
ella, el noble y toda la familia real.

El secreto que cambió la fiesta

La música de la celebración continuaba sonando en los jardines del palacio, pero
para Yoon Hae-Rin todo parecía haberse detenido.

La princesa permanecía inmóvil después de escuchar las palabras de la sirvienta.
Durante unos segundos no pudo apartar la mirada de Han Soo-Rin.

La joven campesina seguía de pie junto a las mesas de comida, sin entender por qué
todos comenzaban a mirarla de una manera diferente.

Park Ji-Hwan notó inmediatamente el cambio en el ambiente.

Se acercó a Hae-Rin y preguntó en voz baja:

—¿Qué acabas de escuchar?

Hae-Rin tardó unos segundos en responder.

—Me dijeron que esa joven no llegó aquí por casualidad.

Ji-Hwan miró hacia Soo-Rin.

—¿Qué quieres decir?

La princesa apretó las manos.

—Su madre estuvo relacionada con la familia real.

Ji-Hwan quedó sorprendido.

—Eso es imposible.

—Eso mismo pensé yo.

Hae-Rin respiró profundamente antes de continuar.

—Pero la sirvienta reconoció el símbolo que lleva en su pulsera.

La pulsera de Soo-Rin

Ji-Hwan observó discretamente la muñeca de Soo-Rin.

Allí estaba una pequeña pulsera de tela con una pieza metálica antigua.

Era sencilla y parecía no tener ningún valor.

Sin embargo, la pieza tenía grabado un símbolo que pertenecía a una antigua rama
de la familia real.

Ji-Hwan recordó haber visto aquel símbolo años atrás.

Lo había visto en documentos antiguos guardados en los archivos del palacio.

Se acercó lentamente a Soo-Rin.

—Soo-Rin.

La joven levantó la mirada.

—¿Sí, señor?

Ji-Hwan señaló su muñeca.

—¿Quién te dio esa pulsera?

Soo-Rin bajó la mirada.

—Mi madre.

—¿Todavía vive?

Soo-Rin guardó silencio.

Después respondió:

—No lo sé.

La respuesta dejó a Ji-Hwan todavía más confundido.

—¿Cómo que no lo sabes?

Soo-Rin explicó que cuando era pequeña, su madre desapareció sin dejar
explicaciones.

Desde entonces, había vivido con unos familiares en una pequeña aldea,
trabajando como campesina y vendiendo productos para sobrevivir.

Lo único que su madre había dejado atrás era aquella pulsera.

La princesa comienza a sentir vergüenza

Hae-Rin había escuchado toda la conversación.

Por primera vez desde que había comenzado la fiesta, no sabía qué decir.

Había tratado a Soo-Rin como si fuera inferior simplemente por ser campesina.

Había cuestionado su presencia.

Había insinuado delante de todos que intentaba llamar la atención de Ji-Hwan.

Y ahora descubría que aquella joven podía tener una conexión mucho más cercana
con la familia real de lo que jamás habría imaginado.

Hae-Rin se acercó lentamente.

—Soo-Rin…

La joven la miró.

—¿Sí, princesa?

Hae-Rin bajó ligeramente la cabeza.

—Lo que dije antes…

Soo-Rin no respondió.

Hae-Rin continuó:

—No debí hablarte de esa manera.

Algunos invitados comenzaron a mirarse entre ellos.

Nadie esperaba escuchar una disculpa de la princesa.

Soo-Rin hizo una pequeña reverencia.

—Está bien.

Pero Ji-Hwan sabía que aquello no era suficiente.

Había algo mucho más importante detrás del secreto.

El documento escondido

Esa misma noche, Ji-Hwan decidió llevar a Soo-Rin a una habitación privada
del palacio para hablar lejos de los invitados.

Hae-Rin también los siguió.

Dentro de la habitación, Ji-Hwan abrió un antiguo cofre.

Sacó varios documentos cuidadosamente conservados.

Después colocó uno sobre la mesa.

—Este símbolo aparece aquí.

Soo-Rin se acercó.

El símbolo era idéntico al de su pulsera.

La joven quedó paralizada.

—Entonces mi madre…

Ji-Hwan asintió lentamente.

—Tu madre estuvo dentro del palacio.

Soo-Rin sintió que le faltaba el aire.

—¿Era una sirvienta?

Ji-Hwan negó con la cabeza.

—No.

Hae-Rin observó el documento desde atrás.

Entonces encontró una pequeña inscripción al pie de la página.

Sus ojos se abrieron de sorpresa.

—Ji-Hwan…

Él la miró.

—¿Qué ocurre?

Hae-Rin señaló el documento.

—Aquí dice que esa mujer pertenecía a la familia real.

La verdad que nadie esperaba

Soo-Rin retrocedió un paso.

Durante toda su vida había creído que era simplemente una campesina.

Había trabajado en los campos.

Había vendido frutas.

Había vivido con muy poco.

Y había aprendido desde pequeña que las personas nobles pertenecían a un mundo
completamente diferente al suyo.

Ahora todo aquello comenzaba a cambiar.

—Entonces… ¿quién era mi madre?

Ji-Hwan miró a Hae-Rin.

Ninguno de los dos quería responder sin estar completamente seguros.

Finalmente, Ji-Hwan dijo:

—Necesitamos encontrar al único hombre que conoce toda la historia.

Hae-Rin preguntó:

—¿Quién?

Ji-Hwan cerró el documento.

—El antiguo consejero del rey.

Soo-Rin lo miró preocupada.

—¿Dónde está?

Ji-Hwan respondió:

—Desapareció hace veinte años.

Un último secreto

Los tres permanecieron en silencio.

Afuera, la celebración continuaba como si nada hubiera ocurrido.

Pero dentro de aquella habitación, la vida de Soo-Rin acababa de cambiar.

Hae-Rin miró nuevamente a la joven.

Ya no veía a una simple campesina.

Veía a una mujer cuyo pasado podía estar conectado directamente con el trono.

Y eso despertó un nuevo temor en la princesa.

Si Soo-Rin realmente pertenecía a la familia real…

¿qué significaría eso para el futuro del reino?

Ji-Hwan tomó la pulsera de Soo-Rin con cuidado y volvió a mirar el símbolo.

Entonces recordó una frase que su padre le había dicho muchos años atrás:

«Cuando la hija de aquella mujer regrese al palacio, la verdad que enterramos
durante veinte años volverá a salir a la luz.»

Ji-Hwan levantó lentamente la mirada hacia Soo-Rin.

La joven comprendió que su llegada a aquella fiesta no había sido una casualidad.

Alguien llevaba años esperando que regresara.

Y mientras Hae-Rin observaba en silencio, una última pregunta quedó sin respuesta:

¿Por qué la madre de Soo-Rin había desaparecido del palacio y quién había
obligado a toda la familia a ocultar su verdadera identidad?

Fin de la Parte 3.

La historia puede continuar con el misterio de la madre de Soo-Rin,
el antiguo consejero desaparecido y el secreto que durante veinte años
permaneció oculto dentro del palacio.