🌧️ Bajo la lluvia de sangre — Parte 3
Seo-Yeon no podía apartar los ojos de los hombres que acababan de aparecer
sobre los tejados.
Durante años había imaginado aquel momento.
Había pensado que cuando encontrara a los responsables de la destrucción
de su aldea sentiría satisfacción.
Pero ahora solamente sentía confusión.
El hombre que tenía delante era el hijo del rey.
Y acababa de decirle que aquellos soldados eran los verdaderos responsables
de la tragedia que había destruido su vida.
LOS HOMBRES DEL TEJADO
Una flecha volvió a atravesar el aire.
Mu-Jin tomó a Seo-Yeon del brazo y la llevó detrás de una pared de piedra.
Mu-Jin la miró durante un segundo.
Seo-Yeon quedó sorprendida.
Mu-Jin desenvainó su espada.
Seo-Yeon observó cómo avanzaba hacia los soldados.
Ella apretó los dientes.
Después tomó su propio arco.
Mu-Jin sonrió ligeramente.
UNA BATALLA EN LAS CALLES
Los soldados enemigos descendieron de los tejados.
Mu-Jin bloqueó el primer ataque y obligó al enemigo a retroceder.
Seo-Yeon disparó una flecha que hizo caer el arma de otro soldado.
Ambos comenzaron a luchar espalda contra espalda.
Seo-Yeon se giró rápidamente y bloqueó el ataque.
Seo-Yeon se quedó un instante en silencio.
Incluso en medio de una pelea, aquellas palabras lograron sorprenderla.
Pero no había tiempo para pensar.
Otro grupo de soldados apareció desde el otro extremo de la calle.
menos.
Seo-Yeon sonrió.
Mu-Jin soltó una pequeña risa.
miedo.
EL MISTERIOSO COMANDANTE
Después de una larga lucha, los soldados comenzaron a retirarse.
Seo-Yeon corrió detrás de uno de ellos.
Consiguió derribarlo y arrancarle una pequeña insignia que llevaba oculta
debajo de la ropa.
La observó detenidamente.
Era un símbolo que había visto muchos años atrás.
Mu-Jin se acercó.
Mu-Jin tomó la insignia.
Su rostro se volvió serio.
Mu-Jin tardó en responder.
quince años.
EL REGRESO DE PARK DO-JIN
En ese momento apareció Park Do-Jin.
Había seguido el rastro de Seo-Yeon hasta la frontera.
Ella corrió hacia él.
Do-Jin miró la insignia que llevaba en la mano.
Su rostro perdió todo el color.
Do-Jin miró inmediatamente a Mu-Jin.
Do-Jin permaneció callado.
Do-Jin bajó la mirada.
Seo-Yeon sintió un nudo en el pecho.
Do-Jin respiró profundamente.
no obedecían al rey.
Do-Jin miró a Mu-Jin.
que todos creyeran que la orden venía del rey.
UNA VERDAD MUCHO MÁS PELIGROSA
Seo-Yeon se quedó inmóvil.
Durante años había construido su vida alrededor de una sola idea:
encontrar al rey y hacerlo pagar.
Pero ahora todo comenzaba a cambiar.
Do-Jin no respondió.
Do-Jin cerró los ojos.
Do-Jin miró hacia el palacio.
estaba muy cerca del rey.
Mu-Jin frunció el ceño.
Do-Jin negó lentamente con la cabeza.
Mu-Jin comprendió inmediatamente.
Do-Jin no respondió.
Pero su silencio fue suficiente.
SEO-YEON REGRESA AL PALACIO
Esa misma noche, Seo-Yeon tomó una decisión.
No iba a huir.
No iba a esconderse.
Iba a entrar al palacio.
Y esta vez no entraría como una campesina buscando justicia.
Entraría como una guerrera que conocía parte de la verdad.
Mu-Jin la observó en silencio.
Seo-Yeon tardó en contestar.
Mu-Jin bajó la mirada.
LA ENTRADA AL PALACIO
Al amanecer, las enormes puertas del palacio comenzaron a abrirse.
Mu-Jin entró acompañado de Seo-Yeon y Do-Jin.
Todos los soldados se inclinaron ante el príncipe.
Pero cuando vieron a Seo-Yeon, comenzaron los murmullos.
Algunos reconocieron su origen.
Otros observaron las armas que llevaba.
Seo-Yeon no bajó la cabeza.
Caminó directamente hacia el salón del trono.
Las puertas se abrieron.
El rey Kang Hyeon estaba sentado en su trono.
Cuando vio a Seo-Yeon, su expresión cambió.
No parecía sorprendido.
Parecía asustado.
Mu-Jin dio un paso adelante.
El rey miró a su hijo.
Seo-Yeon dio un paso al frente.
El salón quedó en silencio.
El rey apretó los dedos sobre el brazo del trono.
Mu-Jin miró a su padre.
El rey levantó la mirada.
Por primera vez, Mu-Jin vio miedo en los ojos de su padre.
LA REVELACIÓN
Seo-Yeon sacó lentamente la insignia que había encontrado en la frontera.
La levantó frente al rey.
El rey quedó completamente inmóvil.
Pero antes de que pudiera responder, una voz apareció desde detrás del
trono.
Todos se giraron.
Un hombre vestido con las ropas de un alto funcionario salió de las
sombras.
Seo-Yeon lo reconoció.
Lo había visto aquella noche.
Era uno de los hombres que estaban junto al comandante cuando su aldea
fue destruida.
Pero había algo que no tenía sentido.
El hombre llevaba quince años desaparecido.
Y ahora estaba dentro del palacio.
El hombre sonrió.
Mu-Jin desenvainó su espada.
El hombre miró al príncipe.
El rey se levantó bruscamente.
El hombre sonrió todavía más.
realmente su madre.
Mu-Jin quedó completamente paralizado.
Seo-Yeon miró al príncipe.
Y comprendió que la historia de su familia escondía un secreto todavía
más grande.
Un secreto relacionado con el nacimiento de Mu-Jin.
¿QUÉ OCULTA REALMENTE LA FAMILIA REAL?
Seo-Yeon había entrado al palacio buscando al responsable de la tragedia
que destruyó su vida.
Pero ahora había descubierto algo mucho más peligroso.
La masacre de su aldea podría estar relacionada con un secreto que llevaba
toda una generación escondido dentro del palacio.
Y la próxima persona que tendrá que enfrentarse a la verdad será
precisamente Mu-Jin.
Porque quizá el príncipe no sea quien siempre creyó ser.
