👀❤️ LA NOVIA QUE DESCUBRIÓ QUE EL NOBLE PREFERÍA A LA CAMPESINA
PARTE 3 — CUANDO LA NOVIA DEJÓ DE SONREÍR
La fiesta continuaba, pero para Hye-Rin todo había cambiado.
Seguía de pie frente a Han So-Yeon, tratando de mantener la calma después de escuchar las palabras de Ji-Won.
—No vuelvas a hablarle así.
Hye-Rin miró al noble como si no pudiera creer lo que acababa de escuchar.
—¿Estás defendiendo a una campesina delante de todos?
Ji-Won mantuvo la mirada firme.
—Estoy pidiendo respeto.
—¿Y desde cuándo te importa tanto lo que ella piensa?
So-Yeon dio un paso hacia atrás.
—No quiero causar problemas.
Hye-Rin la miró.
—El problema empezó cuando él comenzó a mirarte diferente.
Ji-Won frunció el ceño.
—Hye-Rin, basta.
Ella respiró profundamente y bajó la voz.
—No. Quiero saber algo.
Ji-Won la observó.
—¿Qué?
Hye-Rin señaló hacia So-Yeon.
—¿Por qué te ríes así con ella?
Ji-Won quedó en silencio.
So-Yeon también bajó la mirada.
❤️ Una pregunta incómoda
Hye-Rin se acercó un poco más.
—Llevo años a tu lado.
—Lo sé.
—He intentado hacerte feliz.
Ji-Won no respondió.
Hye-Rin continuó:
—Pero nunca te había visto reír de esa manera.
Ji-Won miró hacia So-Yeon.
Ella levantó lentamente los ojos.
Durante unos segundos ninguno de los dos dijo nada.
Hye-Rin vio aquella mirada y comprendió que su pregunta había tocado algo que ninguno quería admitir.
—Dímelo —insistió ella—. ¿Te gusta estar con ella?
Ji-Won respiró profundamente.
—No sé qué siento.
Hye-Rin se quedó inmóvil.
—Eso era lo que necesitaba escuchar.
Se dio la vuelta y comenzó a caminar.
Ji-Won dio un paso detrás de ella.
—Hye-Rin, espera.
Ella se detuvo, pero no se giró.
—No.
Su voz ya no tenía la misma seguridad.
—Esta vez quiero pensar antes de hablar.
🌙 Una conversación a solas
Más tarde, cuando la fiesta terminó, So-Yeon salió al patio para recoger unas bandejas.
El lugar estaba casi vacío.
Las lámparas seguían encendidas y una ligera brisa movía las telas decorativas.
Ji-Won apareció desde el otro extremo del patio.
So-Yeon lo vio acercarse.
—¿Todavía no te has ido?
—Quería hablar contigo.
Ella dejó la bandeja sobre una mesa.
—¿Sobre qué?
Ji-Won tardó unos segundos en responder.
—Sobre lo que pasó durante la fiesta.
So-Yeon sonrió ligeramente.
—¿La caída?
Ji-Won comenzó a sonreír.
—No me la recuerdes.
Ella soltó una pequeña risa.
Ji-Won volvió a reír.
Después los dos quedaron en silencio.
So-Yeon bajó la mirada.
—Deberías volver con tu novia.
La sonrisa de Ji-Won desapareció.
—Lo sé.
—Entonces ve.
—Hay algo que quiero preguntarte primero.
So-Yeon lo miró.
—¿Qué?
Ji-Won dio un paso más cerca.
—¿Tú también sentiste algo cuando nos reímos?
So-Yeon quedó completamente sorprendida.
No respondió.
Ji-Won tampoco insistió.
Finalmente, ella habló.
—No deberías hacerme esa pregunta.
—¿Por qué?
—Porque sabes cuál sería mi respuesta.
Ji-Won la miró fijamente.
—No estoy seguro de saberla.
So-Yeon tomó la bandeja nuevamente.
—Entonces todavía no estás preparado para escucharla.
👀 La decisión de Hye-Rin
Mientras tanto, Hye-Rin estaba en una habitación de la residencia.
Se había quitado los adornos de la fiesta, pero seguía pensando en aquella escena.
Recordaba la risa de Ji-Won.
Recordaba cómo había mirado a So-Yeon.
Y recordaba algo todavía más importante.
Nunca había visto a Ji-Won tan tranquilo.
Una sirvienta entró lentamente.
—Señora…
Hye-Rin levantó la mirada.
—¿Qué pasa?
—El señor todavía está en el patio.
Hye-Rin se quedó quieta.
—¿Con quién?
La sirvienta dudó.
—Con So-Yeon.
Hye-Rin cerró lentamente los ojos.
Luego se levantó.
—Déjanos.
La sirvienta salió.
Hye-Rin caminó hasta la ventana.
Desde allí podía ver las siluetas de Ji-Won y So-Yeon en el patio.
No escuchaba lo que decían.
Pero vio algo que le dolió más que cualquier palabra.
Ji-Won estaba sonriendo otra vez.
Hye-Rin apretó las manos.
—Así que ese era el problema…
Se apartó de la ventana.
—No era que ella quisiera quitarme a Ji-Won.
Hizo una pausa.
—Era que él ya estaba empezando a irse solo.
🔥 El secreto que nadie esperaba
Al día siguiente, Hye-Rin pidió hablar con So-Yeon a solas.
So-Yeon llegó sin saber qué quería.
Hye-Rin estaba junto a una mesa donde había una pequeña caja de madera.
—¿Me llamaste?
—Sí.
So-Yeon permaneció de pie.
Hye-Rin abrió la caja.
Dentro había una antigua cinta de tela y una pequeña pieza de metal.
So-Yeon cambió de expresión al verla.
—¿Dónde conseguiste eso?
Hye-Rin la observó con atención.
—Así que lo reconoces.
So-Yeon no respondió.
Hye-Rin cerró la caja.
—No te llamé para hablar de Ji-Won.
So-Yeon frunció el ceño.
—Entonces, ¿para qué?
Hye-Rin se acercó lentamente.
—Porque ayer descubrí algo sobre ti.
So-Yeon quedó en silencio.
Hye-Rin miró la pequeña caja.
—Y creo que tú tampoco sabes toda la verdad sobre tu familia.
So-Yeon abrió los ojos con sorpresa.
—¿Qué sabes?
Hye-Rin sostuvo la caja contra su pecho.
—Lo suficiente para saber que la mujer que todos creen conocer no es quien realmente es.
So-Yeon dio un paso hacia ella.
—Habla.
Hye-Rin la miró directamente.
—Primero tendrás que decirme quién te enseñó a usar una espada.
So-Yeon quedó completamente inmóvil.
Y por primera vez, Hye-Rin tenía una pregunta que podía cambiarlo todo.
🔥 CONTINUARÁ…
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