👑😂 LA PRINCESA QUE SE ENAMORÓ DEL “CAMPESINO” — PARTE 2

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👑😂 La princesa que fingía ser pobre — Parte 3

 

El soldado no apartaba los ojos de la pequeña joya que sobresalía
parcialmente de la ropa de Seo-Rin.

El corazón de la joven comenzó a latir con tanta fuerza que temió que
los dos hombres pudieran escucharlo.

Aquella joya había pertenecido a su madre.

Y dentro del palacio todos conocían su significado.

Si aquel soldado la reconocía, su mentira terminaría allí mismo.

LA JOYA

El soldado dio un paso hacia ella.

Seo-Rin abrió la boca, pero no consiguió responder.

Do-Yun la miró rápidamente.

Él también había comprendido que aquella joya no era algo que pudiera
llevar una campesina cualquiera.

Seo-Rin respiró profundamente.

El soldado extendió la mano para tomar la joya.

Pero antes de que pudiera hacerlo, Do-Yun se interpuso.

El soldado lo miró con desconfianza.

Do-Yun se quedó completamente quieto.

Seo-Rin lo miró sorprendida.

El soldado acababa de hacer la pregunta correcta.

UNA MENTIRA SOBRE OTRA

Do-Yun sonrió con tranquilidad.

El soldado siguió observándolo.

Finalmente, bajó la mano.

Seo-Rin sintió un enorme alivio.

Ella y Do-Yun salieron lentamente del cobertizo.

Los soldados continuaron registrando las casas cercanas.

Cuando estuvieron suficientemente lejos, Do-Yun tomó a Seo-Rin de la mano
y comenzó a caminar rápidamente hacia un pequeño sendero entre los árboles.

Do-Yun no respondió.

Y esa ausencia de respuesta comenzó a preocuparla.

EL LUGAR SECRETO

Después de caminar varios minutos, llegaron a una pequeña casa de madera
escondida detrás de un grupo de árboles.

No parecía una casa de campesinos.

Era demasiado limpia.

Demasiado ordenada.

Y en una de las paredes había una espada cuidadosamente colocada.

Seo-Rin se quedó mirando el arma.

Do-Yun se detuvo.

Do-Yun miró hacia la pared.

El rostro de Do-Yun cambió.

Seo-Rin comprendió que había tocado un tema doloroso.

Por primera vez, dejó de hacer preguntas.

UNA CERCANÍA PELIGROSA

Esa noche, Seo-Rin se sentó junto a una pequeña ventana.

Observaba las montañas a lo lejos mientras pensaba en el palacio.

Por primera vez desde que había escapado, comenzó a preguntarse si realmente
había tomado la decisión correcta.

Do-Yun se sentó a cierta distancia.

Seo-Rin lo miró.

Seo-Rin sonrió ligeramente.

Durante unos segundos, ninguno dijo nada.

Aquella cercanía comenzaba a convertirse en algo que ninguno de los dos
esperaba.

EL DESCUBRIMIENTO

A la mañana siguiente, Seo-Rin despertó temprano.

Do-Yun no estaba dentro de la casa.

Mientras esperaba su regreso, decidió buscar agua.

Al mover una caja de madera encontró varios documentos escondidos debajo.

Tomó uno de ellos.

Había un sello oficial.

Seo-Rin reconoció inmediatamente el símbolo.

Era el sello de la familia real.

Sus manos comenzaron a temblar.

EL SECRETO DE DO-YUN

Seo-Rin abrió otro documento.

En él aparecía un nombre que jamás esperaba encontrar allí.

KANG DO-YUN.

Debajo del nombre había un título.

No era campesino.

Tampoco era un simple soldado.

Era alguien relacionado directamente con la corte.

Seo-Rin sintió que el suelo desaparecía bajo sus pies.

Una voz respondió detrás de ella.

Seo-Rin se giró lentamente.

Do-Yun estaba parado en la entrada.

En su mano sostenía la pequeña joya que ella había intentado esconder.

DOS SECRETOS FRENTE A FRENTE

Ninguno de los dos habló durante varios segundos.

Do-Yun dejó la joya sobre la mesa.

Seo-Rin abrió los ojos.

Do-Yun se acercó lentamente.

Seo-Rin no pudo evitar sonreír nerviosamente.

Do-Yun sonrió.

Pero la sonrisa desapareció rápidamente de su rostro.

Seo-Rin volvió a ponerse seria.

LA VERDAD SOBRE LA PERSECUCIÓN

Do-Yun se acercó a la ventana y miró hacia el camino.

Seo-Rin sintió un escalofrío.

Seo-Rin permaneció inmóvil.

Do-Yun tomó otro documento.

Hizo una pausa.

Seo-Rin palideció.

Do-Yun la miró directamente.

EL ÚLTIMO MENSAJE

En ese momento se escuchó el sonido de un caballo acercándose por el
camino.

Do-Yun salió inmediatamente de la casa.

Seo-Rin lo siguió.

Un mensajero llegó completamente agotado.

Do-Yun se acercó.

El mensajero miró a Seo-Rin.

Su expresión cambió inmediatamente.

El hombre se arrodilló.

Seo-Rin quedó completamente inmóvil.

Ya no había manera de esconder quién era.

😨 PERO ENTONCES…

El mensajero levantó la cabeza.

Seo-Rin dio un paso hacia él.

El mensajero bajó la mirada.

Do-Yun comprendió inmediatamente que algo terrible había ocurrido.

Seo-Rin respiró aliviada.

Pero aquella tranquilidad duró apenas un segundo.

El hombre tragó saliva.

Seo-Rin sintió que el mundo se detenía.

Do-Yun miró al mensajero con incredulidad.

El mensajero levantó lentamente la mirada.

Seo-Rin no podía entenderlo.

Su madre sabía perfectamente que ella había escapado.

Entonces…

¿por qué estaba diciendo que su propia hija había muerto?

Y, sobre todo…


¿qué había ocurrido realmente dentro del palacio mientras Seo-Rin
escapaba?

La respuesta podía convertir su huida en algo mucho más peligroso que
una simple fuga.

Porque ahora la princesa podía estar oficialmente muerta…

mientras caminaba libremente entre los campesinos.

Y alguien dentro del palacio quería que siguiera muerta.