EL CHICO MÁS FRÍO DE LA ESCUELA… Y LA CHICA QUE NUNCA SE RINDIÓ — PARTE 2

EL CHICO MÁS FRÍO DE LA ESCUELA… Y LA CHICA QUE NUNCA SE RINDIÓ — PARTE 2

 

 

 

EL CHICO MÁS FRÍO DE LA ESCUELA… Y LA CHICA QUE NUNCA SE RINDIÓ — PARTE 3

Después de escuchar que podía terminar diciéndole algo que todavía no estaba preparado para decir, Han So-Hee no pudo dejar de pensar en una sola pregunta:
¿qué era exactamente aquello que Kang Ji-Won estaba intentando ocultarle?

Al día siguiente, So-Hee llegó a la escuela mucho antes de lo habitual.
No porque tuviera un examen, ni porque hubiera alguna actividad especial.
Simplemente no había podido dormir bien.

Toda la noche había recordado las palabras de Ji-Won.
Él siempre había sido distante.
Siempre parecía estar molesto con ella.
Siempre respondía con pocas palabras.
Y, sin embargo, el día anterior había admitido algo que ella jamás imaginó escuchar.

“Porque cuando estás cerca… me cuesta pensar.”

Esa frase se había quedado dando vueltas en su cabeza.

Cuando llegó al salón, encontró su asiento vacío.
Se sentó lentamente y miró hacia la puerta.

Cinco minutos después, Ji-Won apareció.

Como siempre, caminaba tranquilamente.
Su uniforme estaba perfectamente acomodado, su cabello negro impecable y su expresión seria hacía que varios estudiantes se apartaran ligeramente al verlo pasar.

Pero aquella mañana ocurrió algo diferente.

Ji-Won miró directamente hacia So-Hee.

Ella se quedó inmóvil.

Ji-Won: ¿Por qué me estás mirando así?
So-Hee: Porque estoy intentando entenderte.
Ji-Won: No hay nada que entender.
So-Hee: Eso dices siempre.
Ji-Won: Porque es verdad.

So-Hee lo observó durante unos segundos.

Esta vez no sonrió.

So-Hee: Entonces dime una cosa.
Ji-Won: ¿Qué?
So-Hee: ¿Por qué ayer dijiste que podrías decirme algo que todavía no estás preparado para decir?

Ji-Won se quedó completamente quieto.

Por primera vez desde que So-Hee lo conocía, parecía no tener una respuesta preparada.

Ji-Won: Porque no era el momento.
So-Hee: ¿Y cuándo será el momento?
Ji-Won: No lo sé.
So-Hee: Entonces esperaré.

Ji-Won levantó la mirada.

Ji-Won: ¿Vas a esperar?
So-Hee: Sí.
Ji-Won: ¿Aunque tarde mucho?
So-Hee: Sí.

Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de So-Hee.

So-Hee: Ya sabes que nunca me rindo.

Ji-Won bajó la mirada.

Pero esta vez no pudo esconder completamente su sonrisa.

EL ALMUERZO QUE CAMBIÓ TODO

Durante el descanso del mediodía, So-Hee hizo exactamente lo que había prometido.

Se sentó frente a Ji-Won.

Él levantó la mirada.

Ji-Won: Te dije que no hicieras eso.
So-Hee: ¿Sentarme contigo?
Ji-Won: Estar tan cerca.
So-Hee: ¿Por qué?

Ji-Won guardó silencio.

So-Hee: ¿Porque te pongo nervioso?
Ji-Won: No.
So-Hee: ¿Porque te molesto?
Ji-Won: Tampoco.
So-Hee: Entonces…

Ella se inclinó un poco hacia él.

So-Hee: ¿Por qué?

Ji-Won la miró directamente a los ojos.

Durante unos segundos ninguno de los dos dijo nada.

Ji-Won: Porque contigo no puedo fingir.

La sonrisa de So-Hee desapareció.

No porque estuviera triste.

Sino porque aquella respuesta había sido demasiado sincera.

So-Hee: ¿Fingir qué?

Ji-Won apartó la mirada.

Ji-Won: Que no me importas.

So-Hee se quedó completamente sorprendida.

So-Hee: ¿Qué?
Ji-Won: Olvídalo.
So-Hee: ¡No! ¡No puedes decir eso y luego decirme que lo olvide!

Ji-Won soltó una pequeña risa.

So-Hee abrió los ojos.

So-Hee: ¡Te estás riendo!
Ji-Won: ¿Y?
So-Hee: ¡Nunca te ríes!
Ji-Won: Tal vez tú eres la excepción.

So-Hee bajó la mirada inmediatamente.

Sus mejillas se pusieron completamente rojas.

So-Hee: No puedes decir esas cosas tan tranquilamente.
Ji-Won: ¿Por qué?
So-Hee: Porque…

Ella respiró profundamente.

So-Hee: Porque me haces pensar demasiado.

Ji-Won volvió a mirarla.

Ji-Won: Ahora sabes cómo me siento.

UNA CONVERSACIÓN INESPERADA

Después del almuerzo, ambos regresaron al salón.

Pero algo había cambiado.

Ya no era solamente So-Hee quien buscaba acercarse a Ji-Won.

Ahora era él quien encontraba pequeñas excusas para estar cerca de ella.

Cuando ella olvidaba un cuaderno, él se lo llevaba.
Cuando caminaba demasiado rápido, él disminuía el paso.
Cuando otros estudiantes hablaban con ella, él miraba discretamente desde lejos.

So-Hee comenzó a darse cuenta.

Y aquello le parecía divertido.

Al terminar las clases, ella guardó sus cosas lentamente.

Cuando levantó la cabeza, Ji-Won todavía estaba allí.

So-Hee: ¿No te vas?
Ji-Won: Estoy esperando.
So-Hee: ¿A quién?
Ji-Won: A ti.

So-Hee se quedó paralizada.

So-Hee: ¿A mí?
Ji-Won: Sí.
So-Hee: ¿Por qué?
Ji-Won: Porque quiero acompañarte.

So-Hee intentó ocultar su sonrisa.

So-Hee: El chico más frío de la escuela quiere acompañarme a casa.
Ji-Won: No empieces.
So-Hee: Estoy muy feliz.
Ji-Won: Lo sé.
So-Hee: ¿Cómo lo sabes?
Ji-Won: Porque estás sonriendo desde que te lo dije.

Ella se tocó rápidamente las mejillas.

So-Hee: ¡No estaba sonriendo!
Ji-Won: Sí estabas.
So-Hee: ¡Cállate!

Ji-Won volvió a sonreír.

Y esta vez So-Hee lo vio claramente.

EL SECRETO QUE ÉL HABÍA OCULTADO

Mientras caminaban juntos por el pasillo, So-Hee se detuvo.

So-Hee: Ji-Won.
Ji-Won: ¿Sí?
So-Hee: Quiero preguntarte algo importante.
Ji-Won: Pregunta.
So-Hee: ¿Desde cuándo te gusto?

Ji-Won dejó de caminar.

So-Hee también se detuvo.

Él la miró durante varios segundos.

Ji-Won: Desde antes de que tú te dieras cuenta.
So-Hee: ¿Cuándo?
Ji-Won: El primer día.

So-Hee abrió los ojos.

So-Hee: ¡¿El primer día?!
Ji-Won: Sí.
So-Hee: ¡Pero ni siquiera hablábamos!
Ji-Won: Tú sí hablabas.

So-Hee frunció el ceño.

So-Hee: ¿Eso significa que me estabas escuchando?
Ji-Won: Siempre.

Esa respuesta dejó a So-Hee sin palabras.

De repente comprendió algo.

Todas aquellas veces que pensó que Ji-Won la ignoraba…
él en realidad había estado escuchando.

Todas las veces que creyó que no le importaba…
él recordaba cada cosa que ella decía.


El chico que parecía no prestar atención a nadie había estado pendiente de ella desde el principio.

PERO ALGO NO ESTABA BIEN

So-Hee sonrió.

So-Hee: Entonces, ¿por qué siempre intentabas alejarme?

La expresión de Ji-Won cambió.

La sonrisa desapareció.

Ji-Won: Porque pensé que era mejor así.
So-Hee: ¿Mejor para quién?
Ji-Won: Para ti.
So-Hee: ¿Por qué?

Ji-Won bajó la mirada.

Ji-Won: Porque sabía que si te acercabas demasiado…

Hizo una pausa.

Ji-Won: …podías terminar sufriendo por mi culpa.

So-Hee dejó de sonreír.

So-Hee: ¿Qué significa eso?
Ji-Won: Significa que hay cosas de mí que todavía no conoces.
So-Hee: Entonces cuéntamelas.
Ji-Won: Todavía no puedo.
So-Hee: ¿Por qué?
Ji-Won: Porque si te lo cuento…

Ji-Won la miró fijamente.

Ji-Won: tal vez dejes de verme de la misma manera.

So-Hee se acercó un paso.

So-Hee: Eso no va a pasar.
Ji-Won: No puedes estar segura.
So-Hee: Sí puedo.
Ji-Won: ¿Cómo?
So-Hee: Porque ya decidí que no voy a rendirme contigo.

Ji-Won la observó en silencio.

Parecía estar luchando contra algo dentro de sí mismo.

Finalmente, respiró profundamente.

Ji-Won: Entonces prométeme algo.
So-Hee: ¿Qué?
Ji-Won: Que cuando conozcas toda la verdad…

Hizo una pausa.

Ji-Won: no vas a odiarme.

So-Hee sintió un nudo en el pecho.

So-Hee: ¿Qué verdad?

Ji-Won no respondió.

En ese momento, su teléfono comenzó a sonar.

Miró la pantalla.

Su expresión cambió por completo.

So-Hee: ¿Quién es?
Ji-Won: Nadie.

Pero antes de guardar el teléfono, So-Hee alcanzó a ver un mensaje.


“Ya es hora de contarle a So-Hee lo que pasó aquel día.”

So-Hee levantó lentamente la mirada.

So-Hee: Ji-Won…
So-Hee: ¿Qué pasó aquel día?

Ji-Won no respondió.

Su rostro había perdido completamente el color.

Y por primera vez, So-Hee comprendió que aquella historia no había comenzado cuando ella empezó a perseguirlo por los pasillos.

Había comenzado mucho antes.

Mucho antes de que ambos se conocieran realmente.

EL SECRETO QUE PODRÍA CAMBIARLO TODO

Ji-Won finalmente levantó la mirada y dijo:

Ji-Won: So-Hee… hay algo que nunca te conté.
So-Hee: ¿Qué cosa?

Él apretó el teléfono con fuerza.

Ji-Won: El día que llegaste a esta escuela…

Hizo una pausa.

So-Hee esperó la respuesta.

Pero Ji-Won solamente la miró con una expresión que ella jamás había visto antes.

Ji-Won: Yo ya sabía quién eras.

So-Hee se quedó completamente inmóvil.

¿Cómo podía Ji-Won conocerla antes de que se conocieran?

¿Qué había ocurrido realmente aquel día?

Y, sobre todo…

¿por qué Ji-Won llevaba tanto tiempo intentando protegerla de una verdad que todavía no estaba preparada para escuchar?

La respuesta estaba a punto de cambiar para siempre la relación entre los dos.

¿Quieres descubrir qué ocurrió realmente entre Ji-Won y So-Hee?

Continúa con la siguiente parte de esta historia.

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