LA HIJA DEL FUGITIVO DEJÓ DE HUIR… Y TODO EL PUEBLO SE QUEDÓ EN SILENCIO
Durante días, Han Seo-yeon había intentado pasar desapercibida.
Pero desde que la noticia de que su padre era buscado por la policía comenzó a recorrer el pueblo, su vida cambió por completo. Ya nadie la miraba como antes. Para sus compañeros, dejó de ser simplemente una estudiante de secundaria. Ahora era “la hija del fugitivo”.
Los rumores aparecían en cada esquina. Algunos decían que su padre había desaparecido dejando deudas y problemas. Otros aseguraban que se escondía en algún lugar cercano. Nadie sabía realmente qué había ocurrido, pero eso no impedía que todos hablaran.
Y Seo-yeon tenía que soportarlo todos los días.
La mañana en que todo cambió
Aquel lunes, Seo-yeon entró al Instituto Haneul con la mirada baja y su mochila sobre un hombro. Intentó caminar directamente hacia el edificio sin prestar atención a los murmullos.
Pero entonces escuchó una voz detrás de ella.
—¿Tú eres la hija de ese fugitivo?
Seo-yeon se detuvo.
No quería responder. Había aprendido que cualquier respuesta solo provocaba más burlas.
Sin embargo, cuando se dio la vuelta, encontró a Kang Min-jae bloqueándole el camino junto a Lee Hye-jin y Park Dong-hyun.
Alrededor de ellos, varios estudiantes comenzaron a observar.
—Tu padre huyó —dijo Hye-jin con una sonrisa de desprecio—. Todo el pueblo ya sabe quién eres.
Seo-yeon apretó la correa de su mochila.
Había escuchado esas palabras demasiadas veces.
Había soportado miradas, susurros, insultos y rumores. Había llegado incluso a cambiar su camino para no encontrarse con aquellos estudiantes.
Pero aquel día algo dentro de ella había cambiado.
“No vuelvas a tocarme”
Min-jae se acercó y trató de intimidarla.
Seo-yeon retrocedió un paso, pero no bajó la mirada.
—Aquí nadie quiere una criminal como tú —le dijo él.
Seo-yeon respiró profundamente.
—Yo no soy mi padre.
Por un instante, nadie dijo nada.
Min-jae intentó tocarla del hombro para apartarla.
Pero esta vez Seo-yeon reaccionó.
Le apartó la mano y lo miró directamente a los ojos.
—¡No vuelvas a tocarme!
La sonrisa de Min-jae desapareció.
Los estudiantes que estaban alrededor comenzaron a murmurar. Nadie esperaba que la chica que llevaba días soportando las burlas finalmente respondiera.
Ya no iba a correr
Dong-hyun intentó acercarse para intimidarla también, pero Seo-yeon consiguió esquivarlo y hacerlo perder el equilibrio.
El patio quedó completamente en silencio.
Por primera vez, aquellos que se habían acostumbrado a verla como una víctima comenzaron a verla de otra manera.
Seo-yeon levantó la mirada.
Tenía miedo. Claro que lo tenía.
Pero ya no estaba dispuesta a permitir que el miedo decidiera por ella.
Min-jae volvió a ponerse de pie y la observó con rabia.
—¿Crees que porque hiciste eso vas a ganar? —preguntó.
Seo-yeon dio un paso hacia él.
—No necesito ganar.
Hizo una breve pausa.
—Solo necesito que dejen de tratarme como si yo hubiera cometido los errores de mi padre.
Pero entonces ocurrió algo inesperado
Antes de que Min-jae pudiera responder, se escuchó el sonido de un vehículo deteniéndose frente a la entrada del instituto.
Los estudiantes comenzaron a mirar hacia la puerta.
Un hombre vestido de civil descendió del vehículo y mostró rápidamente una identificación.
El ambiente cambió de inmediato.
Era un investigador que estaba buscando información relacionada con el padre de Seo-yeon.
Seo-yeon se quedó inmóvil.
El hombre miró hacia ella y preguntó:
—¿Tú eres Han Seo-yeon?
Ella asintió lentamente.
Entonces el investigador dijo algo que hizo que todo el patio quedara en silencio.
—Necesito hablar contigo. Encontramos algo que dejó tu padre antes de desaparecer.
Seo-yeon sintió que el corazón se le aceleraba.
Durante todo ese tiempo había pensado que su padre simplemente había huido y la había dejado atrás.
Pero si realmente había dejado algo para ella, quizá existía una parte de la historia que nadie conocía.
Y por primera vez, Seo-yeon comenzó a preguntarse si los rumores del pueblo escondían una verdad mucho más grande.
¿Qué había dejado su padre antes de desaparecer?
Y, sobre todo… ¿por qué había decidido dejarlo precisamente para ella?
La historia apenas comienza. El pasado de Seo-yeon está a punto de salir a la luz, y quizá su padre no sea la única persona que está escondiendo un secreto.
